
Un gran personaje de la literatura que a trascendido no solo los tiempos, sino también las edades. Salarrué, conocido por muchos (como yo) únicamente por sus escritos; llevó a cabo grandes proyectos en el ámbito de la pintura y arte, noticia que en lo personal ha inquietado mucho más mi interés y admiración por este sorprendente creador.
Es motivante saber que en El Salvador hubo, hay y habrán grandes talentos de la palabra. Esta espectacular cosecha de escritores que vio crecer y triunfar nuestro pequeño Cuscatlán, son los mismos que hoy, con su inolvidable recuerdo y sus mágicos escritos, nos alientan a lograr nuestros sueños, a alcanzar nuestras metas, a soñar en grande y sobre todo, a ser conquistadores de lo que todos creen imposible.
En nuestro país, a pesar de grandes limitantes, como lo son la falta de apoyo y valoración al artista nacional, se vuelve muy importante que nosotros, que hemos empezado el camino del éxito, creamos en aquellos que están a punto de alcanzarlo o, aún más, que ya lo alcanzaron y piden a gritos el apoyo de su gente.
Me impresionaron mucho las palabras con las que el Dr. Galindo calificó a Salarrué: autenticidad, naturalidad y dignidad humana. Para todos aquellos que pretendemos y queremos hacer historia en nuestro país, es muy importante que sigamos las huellas de estos grandes personajes, hombres y mujeres que nunca abandonaron sus ideales, si no que fueron fieles, firmes y constantes a fin de estar satisfechos y felices por lo que habían logrado. Sin duda alguna, debemos considerarlos como nuestros prototipos.
Dejemos de ser espectadores y empecemos a ser protagonistas de una nueva cosecha de buenos y grandes expertos en la escritura, el periodismo, la locución, que no le den a su país y a su gente cantidad de profesionales, sino calidad.
Es motivante saber que en El Salvador hubo, hay y habrán grandes talentos de la palabra. Esta espectacular cosecha de escritores que vio crecer y triunfar nuestro pequeño Cuscatlán, son los mismos que hoy, con su inolvidable recuerdo y sus mágicos escritos, nos alientan a lograr nuestros sueños, a alcanzar nuestras metas, a soñar en grande y sobre todo, a ser conquistadores de lo que todos creen imposible.
En nuestro país, a pesar de grandes limitantes, como lo son la falta de apoyo y valoración al artista nacional, se vuelve muy importante que nosotros, que hemos empezado el camino del éxito, creamos en aquellos que están a punto de alcanzarlo o, aún más, que ya lo alcanzaron y piden a gritos el apoyo de su gente.
Me impresionaron mucho las palabras con las que el Dr. Galindo calificó a Salarrué: autenticidad, naturalidad y dignidad humana. Para todos aquellos que pretendemos y queremos hacer historia en nuestro país, es muy importante que sigamos las huellas de estos grandes personajes, hombres y mujeres que nunca abandonaron sus ideales, si no que fueron fieles, firmes y constantes a fin de estar satisfechos y felices por lo que habían logrado. Sin duda alguna, debemos considerarlos como nuestros prototipos.
Dejemos de ser espectadores y empecemos a ser protagonistas de una nueva cosecha de buenos y grandes expertos en la escritura, el periodismo, la locución, que no le den a su país y a su gente cantidad de profesionales, sino calidad.
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