miércoles, 8 de julio de 2009

MI ESCONDITE SECRETO


Una puerta muy bien tallada, fina y de color café, con un mensaje bíblico en su parte superior, da la bienvenida a mi cuarto. En realidad, mi habitación son dos cuartos en uno solo. Al entrar, todo se ve amplio y completamente ordenado, sin embargo, fácilmente te das cuenta de que no todo está tan bien ubicado como parece.

Junto a la puerta está ubicada una mesita verde que sostiene un ventilador que, en tiempos de calor, le da un poco de aire fresco a una parte de la habitación. Diez centímetros dividen esa mesita verde de mi tocador, un mueble de madera un poco pequeño, en el que guardo únicamente mi ropa de uso diario y uno que otro joyero donde están guardados mis aretes frente a un espejo que me regaló la abuela.

En una esquina muy escondida, están ubicados mis zapatos de todas formas y colores, aunque en realidad creo que tengo más pares de color que negro. Un ropero alto, ancho y de madera perdurable capta la atención. sus puertas, muy llamativas, nos invitan a explorarlo; sin embargo, pertenece a mi abuela, por lo que no se debe tocar, ya que ella podría pensar que quiero quitarle algo.

La habitación tiene dos ventanas perfectamente ubicadas al centro de la pared, en el mismo nivel y del mismo tamaño. En las noches de luna llena, el resplandor del astro entra por las ventanas e invade toda mi cama, cubierta de sábanas de diversos colores. Esa cama es tan mía, que en ella guardo muchos recuerdos maravillosos y desagradables de mi niñez, ya que varios años han pasado y sigue conmigo.

En mi cama, al lado derecho de mi cabeza, un Pato Donald me recuerda la imagen de una amigo al que quise y perdí, y al lado izquierdo, dos almohadas de color azul, mi color favorito, hacen juego con mi cobertor.

Mi cuarto, tiene un espacio en el que nadie, excepto yo, podría encontrar algo, por el gran desorden que hay. Cuando quiero estar sola, presiono el botón de la puerta y estoy lista para encontrarme en silencio. Mi cuarto es mi escondite secreto, aunque a veces, no tan secreto.

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